CAPÍTULO 29. DE NUEVO EL ACOSO
En la oficina de Adriana
—¡Lo pensaré! —Aseguró ella— Cambiando de tema, para ¿Qué me buscaba?
—Para verte y felicitarte. Deseo volver a ver a tu hijo —manifestó él, cambiando su tono de voz a uno más dulce.
—Como entre semana estoy muy ocupada y ahora más entrenándome en el cargo ¿Qué le parece si lo espero este fin de semana? —Interrogó ella— Le pediré permiso a Luisa y le aviso ¿Le parece?
—¡Perfecto! Esperaré tu llamada —contestó él, despidiéndose de ella con mucho cariño.
—¡Muy bien! Le av