CAPÍTULO 28. AMENAZAS...
En el restaurante
—Mientras trabajas para mí no voy a permitir tus coqueteos con otros hombres —contestó Nilo ferozmente, quien se acercó, la tomó por uno de sus brazos y la arrinconó contra la pared.
—¡¿Qué te pasa?! ¡Qué me sueltes! —Gruñó Adriana, con rabia.
—¡No me da la gana! Te la pasas coqueteando con otros ¿Por qué no lo intentas conmigo? Para ver cómo te va —cuestionó él con una mirada lasciva.
Adriana forcejeó con este y se soltó dando una fuerte bofetada, que le hizo sacudir la cabez