CAPÍTULO 155. CUMPLEAÑOS DE ADRIANA
En la habitación conyugal
Mientras, los dedos, manos, labios y lengua de Mateo recorrían toda la intimidad de Adriana, ella experimentaba ese cosquilleo tan especial que recorre su cuerpo, cuando experimenta un orgasmo. Llegando incluso a sentir simultáneamente con su esposo, fuertes espasmos orgásmicos y pélvicos que le brindan un inmenso placer.
—¡Mateo, mi amor, ahí! ¡Por favor, ahí mi vida! ¡Ahí me gusta! —rogaba ella, temblando de placer y vibrando todo su cuerpo de placer.
—¡Si mi amor, a