CAPÍTULO 154. INOPORTUNA AHIJADA
En la mansión de Kelvin
—Pero, te he dicho en varias oportunidades, cuál es mi posición ante esto. Para evitar que te sigas preocupando innecesariamente, te voy a quitar del cargo, si quieres trabajar para mí, lo harás pero bajo las órdenes de Luisa —replicó Kelvin, tomando una decisión definitiva.
—¡No padrino! ¡No, por favor! No me castigues por querer ayudarte. Eso será como degradarme —alegó ella, con rabia.
—¡Lo tomas o lo dejas! —fue cortante Kelvin.
—¡No padrino! Por favor, no me hagas e