CAPÍTULO 130. AMOR Y PASIÓN...
Angélica, con una hermosa sonrisa en sus labios, lo animó:
—¡¡Yo estoy segura, que puedes con eso y más!! Porque has sido mi maestro durante estos, casi tres años que llevamos de casados. Aunque no han sido continuos, pero tú eres calidad y excelencia —susurró ella al oído de él, estremeciéndolo desde la cabeza hasta los pies.
—¡Deseo escuchar tus gemidos y suspiros! Por favor, aunque sean suaves ¡Eso me enloquece, me excita! Como no tienes idea, amor.
—¡Prometido, amor! —respondió ella.
Mateo