CAPÍTULO 129. SEDUCCIÓN...
—¡Salud! —Mencionó Marcos, quien agregó— para mí, también ha sido extraordinario, volver a ver que están juntos. Les deseo la mayor felicidad.
—¡Salud! Por ti Angélica —agregó Mateo, levantando la copa de nuevo, abrazando a su hermana.
—¡Gracias, hermanos! —respondió Angélica, con gozo y satisfacción de ver que por fin estaban unidos, como lo que son, una gran familia.
—¡Salud, cuñado! ¡Hermanita, les deseo lo mejor y no me dejen sola en la mansión! —todos se carcajearon ante las palabras de Ar