CAPÍTULO 115. PREPARATIVOS PARA NAVIDAD
En el apartamento de Diego
—¡Y yo! ¡Yo también, te amo! —confesó Angélica, envuelta en el vorágine del amor y deseo, que había reprimido por todos estos años, separada de él.
Diego, salvaje y tierno, la excitó y desató en ella esa pasión que muy bien conocía. Esta, era solo de él y eso muy bien lo sabía. Hubo muchas personas que al irse al extranjero, le escribieron sobre lo mal que se veía los primeros meses e incluso los primeros años de su separación.
Después, recibió noticias de como andaba