CAPÍTULO 116. RAPIDITO...
En la mansión González - León
Mateo, al llegar, consiguió a Adriana aun revisando el menú, el cual sin ponerse de acuerdo con sus hermanas, era el mismo, en honor a sus ascendientes. Ella, dejó todo de lado y subió con él a la recámara para que descanse.
—¿Llamaste al restaurante, amor? —preguntó él.
—Si mi amor, en cinco horas aproximadamente envían todo el menú. E incluso, contraté dos personas para que se encarguen de la atención aquí en la casa. Pedí lo mismo para nuestro personal. A ellos,