C75-SOLO LA PRIMERA PARTE.
C75-SOLO LA PRIMERA PARTE.
Santiago rompió el beso con un jadeo áspero y sus ojos, ahora oscuros como la noche, escrutaron el rostro de Emma buscando rendición, pero solo encontró un desafío igual al suyo.
Y eso hizo que una sonrisa lenta, peligrosa, se dibujara en sus labios.
—Vas a quedarte ronca por mí, gatita —susurró, y la promesa en su voz hizo que un escalofrío real, incontrolable, recorriera la espalda de Emma—. No te voy a dar descanso esta noche...
Pero ella no esperó y con dedos