C71-ERES MI DESTINO.
C71-ERES MI DESTINO.
Masón sostenía al bebé dormido en sus brazos, y miró de reojo a Marshall quien no apartaba la mirada del bebé.
—Es hermoso —dijo en voz baja—. Tiene tus ojos.
Masón respiró hondo, manteniendo la vista en su hijo antes de hablar.
—¿Por qué estás aquí, Marshall?
Su hermano apoyó los codos en sus rodillas y su voz temblaba al igual que sus manos.
—Porque tenía que verte. Tenía que decirte que no habrá un solo día de mi vida en el que no me haya odiado por lo que hizo mi madre,