C60- TÚ SABES MUY BIEN DONDE HERIR.
C60- TÚ SABES MUY BIEN DONDE HERIR.
La habitación privada era grande, silenciosa y llena de máquinas.
Jason estaba acostado, pálido, con un vendaje en el torso y una manta cubriéndole las piernas. Y de repente abrió los ojos despacio y al principio no entendió dónde estaba. Y pronto recordó el accidente, la pelea, su auto sin frenos.
Intentó moverse… y sintió algo raro.
No sintió sus piernas.
—Tía… —murmuró, con la voz seca—. Mis piernas… ¿Porque no puedo moverlas? ¿Porque siento como si se