C59-TARDE A LA CELEBRACIÓN.
C59-TARDE A LA CELEBRACIÓN.
Priscilla se cepillaba el cabello frente al espejo, con movimientos lentos; su expresión era dura, helada y cargada de impotencia. Estaba cansada de que todos controlaran su vida, sobre todo su madre, quien pensaba que era una maldit4 muñeca que podía vestir, mover y entregar como mercancía.
Hacía apenas unos minutos le habían comunicado que su prometido era Esteban Sarmiento, un empresario de bienes raíces que le triplicaba la edad. Y solo pensar en él le provocaba