C49-ROTO POR DENTRO.
C49-ROTO POR DENTRO.
El silencio de Elías era peor que cualquier respuesta. Esa sonrisa torcida, como si todo fuera un juego, encendió una chispa peligrosa en Mason, que sin pensarlo, le hundió el puño en el estómago con tal fuerza que Elías se dobló, soltando un gemido ahogado.
Aun así, entre la tos y el dolor, rió.
—Hola, Mason... —jadeó—. Aún no me perdonas lo de Sara. Te entiendo, yo sé qué piel tan suave tiene... y esos gemidos... son el maldito cielo.
Las palabras cayeron como veneno y to