C37-¿YA TE DIJE QUE TE AMO?
Kate logró que Grayson regresara a la habitación, aunque no sin antes soltarle un sermón mientras lo acomodaba en la cama.
—Eres un descuidado, Grayson Maxwell. ¿Cómo se te ocurre levantarte y caminar? —le reprochó, ajustando la almohada detrás de su espalda—. Se te puede abrir la herida.
Él la observaba en silencio, sin perder detalle de cada movimiento. Kate estiró la sábana, acomodándola con cuidado, y justo cuando iba a apartarse, él la atrapó del brazo y la jaló