C34-ROGARÁS POR MI, KATERINA.
C34-ROGARÁS POR MI, KATERINA.
James no le dio tiempo para hablar. La besó de nuevo, sellando sus labios y luego bajó al cuello, mordisqueando la piel, y siguió hasta el borde de sus senos, lamiendo con cuidado.
Katerina cerró los ojos, echó la cabeza atrás y dejó escapar un suspiro tembloroso.
De repente, James se arrodilló con la gracia de un depredador y sus manos sujetaron los muslos de Katerina con firmeza, anclándola frente a él, sin dejar opción a retroceder. Tomó el borde de su falda de