C31- CADA DÍA ME VUELVES MÁS LOCO.
C31- CADA DÍA ME VUELVES MÁS LOCO.
El día había pasado entre risas y nieve. Lily corría alrededor del muñeco que habían construido, mientras Adler, con los guantes cubiertos de escarcha, parecía por primera vez ridículo y feliz. Gianna por otro lado, no podía dejar de reír al verlo tan diferente, y él, lejos de molestarse, le devolvía sonrisas que le cortaban la respiración.
Al anochecer, Lily pidió un cuento, Gianna se sentó en la cama con la niña y, sin pensarlo demasiado, comenzó a cantar un