C30-¿YA ENCARGARON EL HERMANITO?
El rugido del jet privado de Adler llenaba el aire mientras despegaban de Berlín. El interior del avión desprendía elegancia en cada detalle: cuero negro, mesas de madera pulida y copas de cristal fino. Gianna se acomodó en el asiento, con los nervios aún vivos por aquella conversación con Viktor, que por más que intentara dejarla atrás, sus palabras seguían retumbando en su cabeza como un veneno que se resistía a desaparecer. Decidió que tendría que buscar el m