C27- BUENAS NOCHES, JAMES.
C27- BUENAS NOCHES, JAMES.
—Tú no vas a echarme, ¿verdad? —murmuró, apoyándose contra el marco—. Tú no...
Su voz se apagó, rota por el cansancio y el alcohol. La mujer lo observó unos segundos, luego suspiró y lo tomó del brazo, ayudándolo a entrar antes de que cayera al suelo.
—Dios, James... —dijo, cerrando la puerta detrás de él—. ¿Qué demonios te pasó para que bebieras así?
—No quiero hablar —murmuró, sin abrir los ojos—. Solo... déjame quedarme aquí.
James se desplomó en el sofá, el cuerpo