MI VECINO A DIEZ METROS 2
Un chico: más bajo, más delgado, de pelo oscuro y sonrisa nerviosa. Se besaron en el umbral, despacio, explorándose, y luego se movieron al sofá. Sus ropas fueron cayendo por partes. El extraño se arrodilló entre sus piernas y lo tomó en su boca. Vi el vaivén de su cabeza, vi los dedos de mi vecino enredarse en ese pelo oscuro, vi su garganta trabajar mientras tragaba. Mi propia polla dolía en mi puño. Me masturbé al compás, imaginando que era yo el que estaba de rodil