Varios días después…
La noche había caído hacia un par de horas, cuando Alexander regreso a casa luego de un muy largo día en la oficina.
—Emilia —la nombro, cuando contesto a su llamada.
—¿Que sucede Alexander? —indago un tanto de extrañada por su llamada y es que habían hablado apenas un par de horas antes.
—¿Dónde estás? —pregunto en su lugar con aparente relajación.
—Aun en la oficina, no le podido terminar de revisar los documentos que nos enviaron los abogados. ¿Acaso sucede algo? — cue