Todo el mundo llego puntual a la cena, incluso Emilia y Alexander. Eran como parte de una sola familia, siempre había sido de ese modo; por lo cual no hizo falta formalidad alguna, sino que tan solo tomaron una copa antes de dirigirse al comedor. Entonces comenzaron a disfrutar de una deliciosa cena, plagada de platica ligera y sin importancia.
Ambos se encontraban en espera de la oportunidad perfecta para decirles la verdad, pues no deseaban arruinar tan feliz noche. Oportunidad que pareció lle