Mundo de ficçãoIniciar sessãoEmilia viajaba por la carretera sin rumbo fijo, cuando de pronto su teléfono comenzó a sonar. No volteo a ver siquiera de quien se trataba, porque tenía en claro que solo podía ser una persona. El único que tenía aquel número era su abogado; así que se orilló con cuidado y contesto.
—¿Que noticias me tiene abogado? —le cuestiono de forma un tanto cortante y directa, tal como siempre había sido y lo seria sin importar que.
—Me temo que no tengo buenas no







