Giselle tenía el típico humor de amargura, ahora peor, después de haberse peleado con Nolan. Estaba enfadada, devuelta en casa luego de sus vacaciones fallidas.
—Mírate, un par de días y ya te quieres comer medio mundo, eh —señaló despectiva, viéndola comer tostadas con mermelada. La ignoró —. Ahora no me prestas atención.
—No estoy gorda, así que no haré caso a tus comentarios que solo buscan hacerme daño.
—Claro, es Lilian la que ha estado diciéndote cosas como que eres hermosa o lo tienes