Final
—Un poco, sí... Burhan, por favor.
—Está bien, ve a vestirte. ¿Quieres que salgamos esta noche? —preguntó.
—Mañana. Quiero descansar bien para poder disfrutar al máximo el día de mañana —respondió ella, y se puso de pie.
—De acuerdo.
Así que ambos decidieron echarse una siesta, todo parecía estar funcionando entre ellos, encajando a la perfección en el momento adecuado.
Cuatro años más tarde...
Finalmente, llegó el día de la boda, el momento tan esperado después de tantos altibajos.
Lil