—¿Estás embarazada?
—Ah… —Martina se sorprendió.
—Qué bien —Estella sonrió antes de darle tiempo a negar—. Se dieron prisa, ¿eh? Martina apenas había despertado hace nada. Bueno, Salvador te esperó mucho; y ya no está tan joven… toca aprovechar el tiempo.
Luego miró a su acompañante.
—Después de la boda, nosotros también pensábamos buscar bebé pronto: de jóvenes el cuerpo se recupera mejor y se tiene más energía para criar, ¿verdad?
—Sí —dijo él, mirándola con una sonrisa.
Estella se apenó un po