—Estos años, allá en Vancouver, ni siquiera se había resfriado —dijo Luciana.
Alejandro siguió su hilo con calma:
—Pedrito es un chico noble y de muy bajo mantenimiento.
—Sí —Luciana suspiró—. Hasta para enfermarse eligió el momento… Si hubiera sido hace unos años, quizá ni alcanzaba a llegar.
—Es su manera de pedirte mimos —sonrió Alejandro—. No le va a pasar nada grave.
Luciana se quedó un segundo en silencio; sin querer, se le aflojó un poco el nudo del pecho.
La cirugía no fue compleja y ter