—Las peleas de pareja son normales. Se discute, pero luego de nuevo se reconcilian. No hay nada que no se pueda superar. Le diré a Mateo que estás en el hospital, seguro que él está muy preocupado por ti.
Lucía se negó internamente:
—Por favor, no le digas nada.
—¿No escuchaste a la enfermera? Hay que avisar a un familiar, si no, no te pueden dar de alta.
Lucía miró preocupada a Daniel:
—Te pido que no te metas en esto.
Aunque estaba pálida y se veía muy obstinada, su forma de hablar era idént