Lucía se quedó atónita y levantó instintivamente la mirada, sin poder creerlo. Él nunca la había elogiado de esa manera antes. ¿Qué le pasaba hoy?
Lucía miró a Mateo a los ojos:
—¿En serio?
Mateo se peino sonriendo:
—¿Acaso has perdido la confianza?
Aunque se sentía insegura con este nuevo estilo, Lucía no quiso admitirlo:
—Para nada.
—Esta noche estás preciosa, te queda muy bien.
Mateo la tomó por la cintura y Lucía dio unos pasos hacia adelante, chocando con su pecho.
—Casi no quiero que sa