Sin embargo, ella no dudó en usarlo por segunda vez. Si la fotografiaban así, seguro se burlarían de ella. Quién sabe cómo la prensa lo reportaría. Pero a ella definitivamente esto no parecía importarle. Después de esta experiencia, Camila había adelgazado bastante y se veía mucho más frágil, pero frente a las cámaras y los flashes, seguía sin miedo alguno, con su sonrisa carismática.
Al principio, los periodistas le preguntaron sobre su experiencia cercana a la muerte. Camila se mostró bastante