Ella tampoco podía negarse a hacerlo.
—Está bien.
Lucía añadió: —Las palabras se las lleva el viento. Para demostrar que no irás contra Mariana, escríbeme un acuerdo y listo.
—Está bien lo haré.
Julia, para evitar que Mateo la responsabilizara, no tuvo más remedio que aceptar.
En menos de tres minutos, Julia redactó el acuerdo e incluso dejó su huella dactilar para autentificarlo y todo quedó arreglado.
Sin embargo, cuando se lo mostró a Lucía para su aprobación, Lucía le indicó con un feo gesto