Lucía sintió que le faltaba el aire.
Pero con disimulo lo ocultó: —No estoy embarazada, solo he comido muchas cosas suaves últimamente y quería cambiar de sabor.
Su madre ya le había preguntado antes y ella le había contado sus planes de divorciarse de Mateo. Si su madre se enteraba ahora de su embarazo, seguro tendría algo más que decir.
Al oírla, Ana le aconsejó: —Mejor así. Ya que has tomado una decisión, quedar embarazada en este momento solo te complicaría un poco las cosas.
Ana iba a decir