El asombro se extendió por ambas familias.
Carolina, mirando a la joven frente a ella, quedó tan impactada que tuvo que confirmarle una y otra vez: —¿Qué es lo que acabas de decir? ¿Embarazada de mi hijo?
Karen, aunque nerviosa e insegura de las consecuencias, tenía que arriesgarse.
Asintió: —Sí... ¡Estoy esperando un hijo del señor Rodríguez!
Esta vez lo escucharon con claridad.
Estaba embarazada de Mateo.
Tomás y Ana quedaron asombrados. ¡El rápido del Mateo ya tenía entonces un hijo fuera del