Capítulo 17 —¿Está bien qué?
Narrador:
Massimo ya tenía la mano en la manija de la puerta cuando la voz de Nadia lo detuvo en seco.
—¡Espera!
Se giró lentamente, con una expresión inescrutable, pero en sus ojos había algo... algo que brillaba con intensidad contenida. Nadia respiró hondo, sintiendo su pulso enloquecido.
—Mañana no —murmuró, con la voz más firme de lo que esperaba —Lo hablaremos ahora.
Massimo ladeó la cabeza, estudiándola. Dio un paso hacia ella, luego otro, hasta que la distan