Mundo de ficçãoIniciar sessãoRhiannon se viró de costado, suspirando incómoda por la luz que no la dejaba dormir. Alcanzó el brazo de Aidan, que se sobresaltó un poco, y tiró de él para que se acostara a su lado.
—¿Sigues pensando en la carta del general Gallagher? —preguntó con los ojos cerrados, mientras su lobo pasaba un brazo su cabeza y la estrechaba.
—Sí, entendí lo que quiso decirme, logramos vencer a las ú







