Dos meses después.
Dentro de la mochila había documentos falsos para mí y para Valentino. El señor Luigi lo tenía todo planeado, y me dolía en el alma que no me dijera nada. Lo extrañaba muchísimo. Era tan injusto todo lo que pasó.
Miré atentamente a Vale. Estaba concentrado viendo un libro que le había prestado un vecino. Me acerqué a él y me senté a su lado. Miré el libro y estaba en otro idioma.
— ¿Qué haces? — Le pregunté. Él me miró con esa mirada que le das a las personas que hacen pregun