C42- MATEN AL GALLO, POR FAVOR
HACIENDA CARRERA
El primer gallo cantó exactamente a las cinco cuarenta y dos de la mañana.
Y no, Emma no lo supo porque hubiera mirado el reloj, sino porque el maldito animal soltó un alarido desde algún punto del patio trasero que le atravesó el cráneo como un taladro.
Afectada por el ruido, se removió entre las sábanas e intentó buscar refugio hundiendo la cara en la almohada. El cuerpo le pesaba con esa pesadez típica que solo aparece después de una noche larg