C108 - DIME QUIÉN FUE
Mientras tanto, de vuelta en el hospital, Tadeo le acunó la cara a Ximena con ambas manos y la besó suavemente en los labios, intentando disipar cualquier sospecha.
—Me voy a poner celoso si sigues cuidando al gringo, mi amor.
Ximena evitó mirarlo a los ojos y se apartó apenas un centímetro.
—Fue un favor para Santiago.
—Lo sé. —respondió mientras sonreía—. Y confío en ti.
Sin embargo, Ximena sintió que la incomodidad se le instalaba pesadamente en el pecho.
Intentó marcar