C107 - EN SU PEOR MOMENTO
Tadeo caminó despacio hacia la cama, mientras la expresión se le torcía en algo cruel.
Miró al fiscal dormido.
—Pinche gringo de m****a. Para qué metes tus narices donde no debes.
De inmediato, sacó la jeringa del bolsillo del saco, la destapó con los dientes y la acercó al tubo del suero.
La aguja estaba vacía, pues iba a inyectar una burbuja de aire grande: eso provocaría un paro cardíaco fulminante que los médicos confundirían con una complicación natural del acciden