Mundo ficciónIniciar sesiónLa risa tonta de una chica y el ruido de bolsas. Dios mío... Nuestras miradas se cruzan un instante, sus ojos divertidos me inspeccionan y me saluda con una sonrisa, consiguiendo que las mejillas me ardan por la vergüenza. Al instante, hundo la cara en el pecho de Aiden, muerta de la vergüenza mientras intento taparnos con la manta a ambos.
Me rodea la cintura con los brazos en una especie de abrazo mientras intenta no reírse, pero no lo consigue y estalla en sonoras carcajadas. Yo sólo







