Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando vuelvo al salón me encuentro a Mery con un bol de palomitas en una mano y el móvil en la otra. Deslizo la mirada hacia la mesita de centro repleta de bebidas, helado y chocolate, mucho chocolate.
Mery me sonríe mientras se mete un puñado de palomitas en la boca.
—¿Qué necesitas? —pregunto con suavidad.
—Tu colaboración, dado que el cabrón de mi novio me ha dejado y estoy de bajón. Aparte, hace un día de mierda, así que he pensado en atiborrarme a comida bas







