Mundo ficciónIniciar sesiónSam no me ha seguido y empiezo a preocuparme que de verdad me haya dejado tirada, aunque tiene toda la pinta. Por suerte tuve la cabeza de coger el móvil, pero recuerdo que no tiene batería... Ahora sí que empiezo a preocuparme de verdad. Esto no se lo voy a perdonar jamás. Estoy completamente sola en una ciudad que no conozco.
Avanzo hasta la barra y espero que alguien me atienda.
—¿Qué quieres, cielo? —me pregunta una camarera.
Pongo la mayor cara de inocencia que puedo y







