Mundo ficciónIniciar sesiónEl mensajero lo miró y achinó sus ojitos, porque además de amargado y grosero, era flojo y le daba pereza llegar hasta donde me encontraba; sin embargo, debía hacer bien su trabajo y cerciorarse que, las flores llegasen a mí y no se tratara simplemente de un travieso novio que, quería hurtar unas rosas que vio bonitas, para llevárselas a su novia y sorprenderla haciéndole creer que había ahorrado todo un mes para comprarle un ramo







