Mundo ficciónIniciar sesión—Si vas a matarme, hazlo ahora, mientras mi hijo no pueda verlo, Alejandro.
El susurro de Elara apenas fue audible, pero tuvo la fuerza suficiente para rasgar el silencio de aquella habitación en penumbras. Se quedó petrificada en el umbral, observando la ancha espalda de su marido, que seguía inclinado sobre la cuna. Alejandro no se movió. La botella de whisky en su mano derecha estaba ladeada, dejando caer las últimas gotas de un líqui







