Capítulo 55. Veneno en la sangre
—¿Crees que el diamante que rodea su cuello puede comprar su lealtad, padre?
Camila estaba de pie en medio del espacioso estudio de Alejandro, girando un labial rojo intenso entre sus dedos. El aroma a tabaco y madera de sándalo en la habitación resultaba asfixiante para Alejandro, quien acababa de terminar tres botellas pequeñas de whisky desde que estalló el caos en el pabellón. Él levantó la vista; sus ojos inyectados en sangre clavaron en Camila una mirada difícil de descifrar.
—Habla cla