Mundo ficciónIniciar sesión—¿Has venido a entregarte a mí, Elara? ¿O es esta tu última forma de suplicar protección contra ese marido cruel que tienes?
Gery susurró aquellas palabras justo frente al rostro de Elara, quien permanecía con los ojos firmemente cerrados. El penetrante aroma a whisky en el aliento de Gery llenó el estrecho espacio entre ambos, creando un contraste nauseabundo con la fragancia a lirios que emanaba del cabello de ella. Elara







