Capítulo 53. Narrativa de una Mentira Perfecta
—¡Miren cómo se ha desmoronado el honor de esta familia en una sola noche repugnante!
La voz de Camila rasgó el aire en el umbral del pabellón. Irrumpió con pasos arrastrados, calculados para sonar frenéticos. Con los ojos desorbitados, se cubrió la boca con la mano derecha como si acabara de presenciar la masacre más cruel sobre la faz de la tierra. Alejandro seguía aferrando el cuello de Gery sobre el lecho. Las venas en las manos del viejo patriarca se tensaban al límite. Gery solo lograba