Nataniel se acercó más y la acorraló entre sus brazos para tranquilizarla, ya que no paraba de llorar.
—Cariño, tú no me dejas terminar de hablar cada vez que hay que decir algo importante.
Te estoy diciendo que cuando el médico me dijo que probablemente estabas embarazada, lo primero que se me vino a la mente es que aquel hombre que te secuestró es el padre del bebé, pensé que ya tenías varios meses.
Pero cuando te hicieron la ecografía, salió que apenas tienes tres semanas de embarazo, me