Horas más tarde regresó Nataniel, trae consigo mucha fruta de mangostín, su madre se ha quedado sorprendida de ver esa gran cantidad, ya que no sabe de qué se trata que él aparezca con todo eso.
—¿Madre, ha salido Camila? —Preguntó, lleno de ansiedad, porque la chica ha apagado su celular.
—No, ella debe de estar en su habitación. —Respondió, sin darle tiempo de preguntarle lo que se traen entre manos.
—¡Amor mío! ¡Camila! —Dice Natán, tratando de despertar a la embarazada que duerme y ronca má