Camila está demasiado molesta y quiere que ese asunto llegué a su final. La niña, que es hija de Tamara, está dormida, es la oportunidad perfecta para llevar de los pelos a la perra de su hermana para que declare o se defienda ante tal acusación.
Salieron de la habitación y se aproximaron a las escaleras para bajar hasta la primera planta para que desde allí Tamara inicie a buscarla, pues, es obvio que hará como si ella no sabe nada y se mostrará inocente.
—¡Ay no! ¡Ayuda! Por favor, vengan a