La visita de Damián a Mateo ocurrió el primer domingo de agosto como estaba acordado.
Camila llamó a Ximena esa noche.
No para reportar crisis. Para hablar, que era diferente.
—¿Cómo estuvo? —preguntó Ximena.
—Incómodo y bien al mismo tiempo. —Camila sonó cansada pero no en el sentido malo—. Damián estuvo dos horas. Se comportó exactamente como esperaba que se comportara: cuidadoso, un poco formal, evidentemente nervioso aunque lo disimulaba.
—¿Cómo fue con Mateo?
—Mateo no tiene concepto de qué